Tenéis que venir a verla

Virtuosa levedad

Tenéis que venir a verla parece marcar la vuelta a la frescura y espontaneidad de las primeras obras de Jonás Trueba, lejos de esa combinación de ficción y documental que supuso el análisis contundente de la adolescencia en Quien lo impide (2021). Aunque se trate del boceto de un film que se habría podido claramente desarrollar (la historia entrecruzada de dos parejas, por ejemplo), es su carácter incompleto el que potencia sus grandes atractivos: la indefinición y la ambigüedad. La aparente sencillez y naturalidad de la trama —dos parejas que se encuentran al cabo del tiempo y se deciden a pasar un día en el campo, lugar donde se ha trasladado a vivir una de las dos parejas— no deja de permitir a Trueba el planteamiento de preguntas y problemas intelectuales y filosóficos de gran magnitud.

La visita al campo de Elena y Daniel —el artista que se resiste totalmente a ello, prefiriendo vivir en la ciudad— se asocia en la película al deseo de tomar importantes decisiones en la vida como crear una familia o enfrentarse solidariamente a grandes problemas contemporáneos como el cambio climático. Son las tesis del libro de Peter Sloterdijk Has de cambiar de vida (editado en nuestro país por la editorial Pre-Textos en el año 2012), que está leyendo Elena y del que no deja de hablar en ningún momento. Trueba subraya que esta disposición humana, desgraciadamente, tiende a no cumplirse por pereza, alargándose indefinidamente y provocando que “ya sea demasiado tarde” (título de una obra que regaló Daniel a Guillermo hace ya tiempo).

Otro de los temas planteados, que enfatiza el intelectualismo de la película, es el que introducen expresamente unos versos de Olvido García Valdés, primero en unas hermosas imágenes nocturnas de Madrid (preguntándose si lo irreal es la vida, los seres humanos, las relaciones interpersonales y, la realidad es, en cambio, la ciudad o la Naturaleza) y luego en el desenlace, cuando se pone al descubierto el rodaje (al igual que en el final de La tempestad de Strehler) ¿No será el cine y la memoria de la vida, la gran realidad?

Entre las grandes virtudes cinematográficas de Trueba se encuentra su espléndida selección musical (desde Chano Domínguez hasta Bill Callahan), así como su capacidad de emocionar de un modo simple e intenso: su canto a la amistad en las escenas del almuerzo, la partida de ping-pong, el paseo por el campo de las dos parejas, o su amor por Madrid durante la vuelta a casa de Elena y Daniel (que dirá que quiere a la ciudad, incluidos sus bolardos y cubos de basura). Se incorpora con éxito Irene Escolar a los tres actores que trabajaron ya con Trueba (Itxaso Arana, Vito Sanz y Francesco Carril) parta formar un espléndido cuarteto.

 

 

Título original: Tenéis que venir a verla

Año: 2022

Duración: 64 min.

País: España

Dirección: Jonás Trueba

Guion: Jonás Trueba

Fotografía: Santiago Racaj

Reparto: Itsaso Arana, Francesco Carril, Irene Escolar, Vito Sanz

Productor: Los Ilusos Films

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