Pequeños milagros en Peckham Street

Irina y Vladimir son dos hermanos búlgaros que residen junto al hijo menor de ella en un bloque de viviendas municipales de Londres. Irina es arquitecta, pero trabaja en un bar de copas como camarera, mientras que Vladimir es un historiador que se gana un sueldo instalando antenas. Las complicaciones de sus vidas diarias se ven avivadas por dos circunstancias: una inesperada factura que deben abonar debido a unas reformas en el bloque en el que viven y un gato dorado que deciden quedarse tras encontrárselo deambulando por las escaleras durante varios días. El contexto de fondo es el acuciante Brexit y el miedo de muchos ciudadanos a perder la nacionalidad europea o bien a encontrarse habitando en un país fuera de la Unión.

Las directoras búlgaras afincadas en Londres Mina Mileva y Vesela Kazakova abordan en su tercer largometraje —el primero de ficción tras Uncle Tony, Three Fools and the Secret Service (2014) y The Beast is Still Alive (2016)— el drama de la clase obrera británica en la actualidad, situando la lupa en los dos migrantes protagonistas. Una obra de denuncia social en la que se infiltra un singular humor que le otorga un carácter diferente al de otras películas de temática similar. Frente a la tragedia de cada uno de los habitantes de este edificio, algunos con desgarradores relatos a sus espaldas, hay espacio para la comedia con episodios de la vida cotidiana, ya sea una fiesta de Halloween o la preparación de una tarta.

Las realizadoras dibujan la ciudad londinense como una jaula en la que los ciudadanos más vulnerables terminan enfrentándose entre ellos mismos, y abordan, además, el problema de la gentrificación, por el que los habitantes de barrios céntricos de la ciudad son desalojados al extrarradio por culpa de la revalorización de sus viviendas. Esto trae consigo frustraciones, conflictos varios y hasta racismo, ante la imposibilidad de vislumbrar un futuro en el que al parecer no tienen cabida todos y son expulsados los de siempre. «La gentrificación y la corrupción que esta genera es uno de mis temas favoritos, aunque este problema en los países de Europa del Este aún no se encuentra presente», reflexionaba Kazakova en el Festival de cine de Valladolid de 2019, donde la película compitió en Sección Oficial tras su exitoso paso por Locarno.

¿Para qué sirve Marx, el comunismo y todo eso si ya se demostró que no funcionó? pregunta Irina a unos jóvenes en una secuencia del filme. Ella protesta ante la corrupción de su país natal, pero en un estado no comunista como es Reino Unido también halla bastantes imperfecciones. No cesa en la queja hacia algunos de sus vecinos al recriminarle que viven de las subvenciones públicas y no quieren trabajar, pese a que es consciente que el mercado laboral es asfixiante y precario. Y son en dichas contradicciones diarias donde se halla la protagonista (interpretada con notable naturalidad por Irina Atanasova), quien es retratada como el minúsculo individuo que se enfrenta al enmarañado y poderoso sistema que termina devorándola. A ella y a sus vecinos.

Con certeras connotaciones políticas y sociales, el filme de Mileva y Kazakova sorprende por su libérrima narración, con una cámara nerviosa que se mueve por la casa y el edifico con curiosidad, fisgoneo, y con un manejo tan particular de las distancias focales, así como un atípico uso de la música. Queda, además, evidenciada la experiencia en el documental de este tándem. Sobre este paso de la no ficción a la ficción ambas aseguraron haberlo afrontado como una cuestión de evolución, pero también de necesidad dado que sus dos anteriores documentales suscitaron controversia en su país natal al mostrar críticamente la presencia del comunismo más retrógrado en el presente. Al ser esta una obra de ficción se encontraron con más facilidades para su producción.

Pequeños milagros en Peckham Street (cuyo título original, Cat in the Wall, es más acertado y pertinente), está basada en la experiencia personal que Mileva tuvo durante sus años viviendo en la capital británica, donde pudo observar muchas de las historias que se narran en la película. Dicha experiencia se aprecia por la forma en que las directoras (que acaban de estrenar su nueva película, Women Do Cry, en el Festival de Cannes celebrado el pasado mes de julio) atrapan el verdadero pulso de las calles, filman a las personas reales que deambulan por ellas, y señala sin caer en lo lacrimógeno las duras vidas de las clases menos favorecidas de una ciudad de Occidente tan importante como es Londres.

 

 

Título original: Cat in the Wall

Año: 2019

Duración: 92 min.

País: Bulgaria

Dirección:Vesela Kazakova,Mina Mileva

Guion: Vesela Kazakova,Mina Mileva

Fotografía: Dimitar Kostov

Música: Andy Cowton

Reparto: Irina Atanasova,Angel Genov, Orlin Asenov, Gilda Waugh, Jon-Jo Inkpen, Chinwe Nwokolo, Kadisha Gee Kamara

Productora: Ici et Là Productions, Activist38

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