Los archivos del Pentágono

Intereses

La relación entre el poder y la prensa (esa que aún denominan algunos como cuarto poder, algo muy discutido hoy día con la aparición de las redes sociales e Internet) ha sido desde el nacimiento de esta última una fuente de inspiración para muchas obras de arte. Ya sea de forma positiva, cuando los medios de comunicación sirven para desentrañar casos de corrupción y poner contra las cuerdas a corrompidos poderosos, o negativa, en los casos donde la prensa ha callado para beneficiarse de algún modo del Gobierno, o se ha autocensurado bien por miedo a represalias o bien por no querer salpicar a amigos de la administración pública. Digamos que Steven Spielberg con su último largometraje (The Post, en su título original) navega entre ambos ámbitos, aunque proclamándose victoriosa la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, esa que garantiza la libertad de expresión.

Y es que Los archivos del Pentágono narra los hechos reales que acontecieron en EEUU cuando los periódicos The New York Times y The Washington Post publicaron en junio de 1971 documentos clasificados acerca de la implicación del gobierno en Vietnam entre los años 1945 y 1967, afectando así a diferentes presidentes norteamericanos, entre ellos a Richard Nixon, quien gobernaba por entonces. En esos documentos se evidenciaban las constantes mentiras de los máximos mandatarios estadounidenses acerca de la Guerra de Vietnam. Como ya sabrán, todo un escándalo. Las protestas y manifestaciones fueron múltiples. Con buen pulso, Spielberg se adentra en la redacción del Post en aquellos convulsos días en los cuales se debatía si publicar tales archivos servía al interés de los ciudadanos o por el contrario perjudicaría gravemente al Estado por poner al descubierto operaciones militares secretas.

El espectador se verá cercado por una serie de dilemas morales que enfrentarán, principalmente, a Ben Bradlee (Tom Hanks), director del periódico, y a Katherin Graham (Meryl Streep), la editora. Aunque también a periodistas, abogados e inversores del diario. Todo ello con la precisión de un maestro de contar historias como Spielberg, que a modo de thriller nos contagia del aroma de las redacciones de los grandes periódicos de aquella época, y nos ilustra las engañifas de los políticos y los intereses de los responsables de un periódico, quienes se enfrentan a la disyuntiva de informar a la ciudadanía y ondear la bandera de la autonomía de opinión aunque esto acabe con la carrera de amigos, o de no publicar y mantener la relación con los altos poderes y asegurarse, además, beneficios económicos para la empresa. Ayudado como siempre de la partitura de John Williams, el director sigue la estela de obras como Spotlight (Tom McCarthy, 2015), Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976), El escritor (Roman Polanski, 2010) Sostiene Pereira (Roberto Faenza, 1996) o El dilema (Michael Mann, 1999) para terminar consumando una oda a la verdad, a la libertad de expresión, al buen periodismo.

La narración de Los archivos del pentágono va in crescendo, y en su momento cumbre, cuando los minutos pasan y una decisión crucial ha de tomarse, Spielberg no da respiro. La tensión es palpable en el ambiente, cualquier paso de los protagonistas será determinante, y al espectador le faltará el aire. Si a todo esto le añadimos plausibles decisiones formales como la manera en la que graba a Nixon en la Casa Blanca desde la lejanía y de espaldas, o la inclusión de primeros planos en momentos de incertidumbre para trasmitir la claustrofobia que produce tomar grandes resoluciones, así como un gran trabajo actoral encabezado por Hanks y Streep, seguramente estemos hablando de unas de las obras clave de la filmografía del responsable de Atrápame si puedes (2002) o El puente de los espías (2015). Asimismo, el discurso feminista también se encuentra presente, pues existe una importante reivindicación al papel de la mujer en los altos puestos ejecutivos y a la sobrada capacidad de estas para tomar capitales decisiones sin dejarse influenciar por terceros.

Y no podía tener mejor final una película que se estrena en un momento idóneo para poder extrapolarlo al presente con la Administración Trump, las injerencias rusas y/o los documentos que aparecen ocasionalmente de cuentas opacas en paraísos fiscales pertenecientes a importantes personalidades poderosas, como son los casos de “los papeles de Panamá” o “los papeles del paraíso”, que a tantos políticos han obligado a dimitir. Entre otros al primer ministro islandés, Sigmundur Davíð Gunnlaugsson, o al ministro español José Manuel Soria. Larga vida al periodismo valiente.

Calificación: 8/10

 
 

Título original: The Post

Año: 2017

Duración: 116 min.

País: Estados Unidos

Director: Steven Spielberg

Guion: Liz Hannah, Josh Singer

Fotografía: Janusz Kaminski

Música: John Williams

Reparto:  Meryl Streep, Tom Hanks, Bruce Greenwood, Bob Odenkirk, Tracy Letts, Sarah Paulson, Matthew Rhys, Alison Brie, Carrie Coon, Jesse Plemons, Bradley Whitford, David Cross, Michael Stuhlbarg, Zack Woods, Pat Healy, Deirdre Lovejoy

Productora: Amblin Entertainment / DreamWorks SKG / Pascal Pictures / Participant Media. Distribuida por 20th Century-Fox Film Corporation

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